Áreas de actuación
Especialidades del Dr. Karpman
El Dr. Karpman está especializado en el diagnóstico y tratamiento de un amplio conjunto de enfermedades del aparato digestivo, abordando desde trastornos funcionales frecuentes hasta patologías complejas que requieren un enfoque clínico avanzado.
TRASTORNOS INTESTINALES
Los trastornos intestinales engloban diferentes alteraciones que afectan al intestino delgado y al colon. Pueden tener un origen funcional, inflamatorio, inmunológico o estructural, y en muchos casos requieren una valoración especializada para identificar la causa de los síntomas y establecer el tratamiento más adecuado.
Dolor o molestias abdominales, hinchazón, gases, diarrea, estreñimiento, cambios en el ritmo intestinal o en el aspecto de las deposiciones y sensación de evacuación incompleta. La duración, intensidad y combinación de estos síntomas ayudan a orientar el diagnóstico.
Síndrome del intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal —enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa—, enfermedad celíaca, diverticulosis y diverticulitis, intolerancias y malabsorción, diarrea o estreñimiento crónicos y otras alteraciones del tránsito intestinal.
ENFERMEDADES ESOFAGOGÁSTRICAS
Son aquellas patologías que afectan al esófago y al estómago, órganos fundamentales en las primeras fases de la digestión. Algunas producen síntomas ocasionales, mientras que otras pueden convertirse en problemas crónicos y precisar estudios específicos para determinar su origen.
Ardor o acidez, reflujo, regurgitación, dolor en la parte alta del abdomen, digestiones pesadas, náuseas, sensación de plenitud, dificultad o molestias al tragar y dolor torácico de posible origen digestivo.
Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), hernia de hiato, esofagitis, gastritis, dispepsia, úlcera péptica, infección por Helicobacter pylori, esófago de Barrett y otros trastornos funcionales o estructurales del esófago y el estómago.
PATOLOGÍA HEPATOBILIAR
Comprende las enfermedades que afectan al hígado, la vesícula biliar y las vías biliares. Estos órganos intervienen en funciones esenciales como el metabolismo de nutrientes, la eliminación de determinadas sustancias y la producción y transporte de la bilis.
Muchas enfermedades hepatobiliares pueden evolucionar inicialmente sin síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir dolor en la parte superior derecha del abdomen, cansancio, náuseas, alteraciones digestivas, picor, coloración amarillenta de piel y ojos o cambios en el color de la orina y las heces.
Hígado graso, alteraciones de las enzimas hepáticas, hepatitis, fibrosis y cirrosis, cálculos biliares, inflamación de la vesícula, enfermedades de las vías biliares y otras patologías hepáticas de origen metabólico, autoinmune o tóxico.
PROBLEMAS PANCREÁTICOS
Son las enfermedades que afectan al páncreas, un órgano con funciones esenciales tanto en la digestión como en la regulación del metabolismo. Su valoración puede requerir la combinación de historia clínica, análisis, técnicas de imagen y pruebas específicas.
Dolor abdominal, especialmente en la zona superior y en ocasiones irradiado hacia la espalda, náuseas, vómitos, pérdida de peso no intencionada, alteraciones de las deposiciones o dificultades para digerir determinados alimentos.
Pancreatitis aguda y crónica, insuficiencia pancreática exocrina, quistes y lesiones pancreáticas, alteraciones del conducto pancreático y otras enfermedades que pueden afectar a la estructura o al funcionamiento del páncreas.
CÁNCER DIGESTIVO
El cáncer digestivo engloba los tumores malignos que pueden desarrollarse en distintos órganos del aparato digestivo. El diagnóstico precoz, la correcta caracterización de la enfermedad y el seguimiento especializado son fundamentales para establecer la estrategia terapéutica más adecuada en cada paciente.
Los síntomas varían según el órgano afectado y, en fases iniciales, algunas enfermedades pueden no producir manifestaciones claras. Entre los posibles signos de alerta se encuentran cambios persistentes en el ritmo intestinal, dificultad para tragar, dolor abdominal continuado, sangrado digestivo, anemia, pérdida de peso no explicada o pérdida de apetito.
Cáncer colorrectal, gástrico, esofágico, pancreático, hepático y de las vías biliares, así como otros tumores menos frecuentes del aparato digestivo. La atención especializada permite orientar el proceso diagnóstico y coordinar el seguimiento de cada caso.